La localidad de Carlos Casares llora la pérdida de Andrés Saavedra (16) y Noelia Pérez (17), quienes perdieron la vida tras ser arrollados por Mauricio Cánepa (28), quien además atropelló a otros tres jóvenes y por eso permanece detenido.
La que también vive un infierno es Rosa Cordero, madre del responsable de la tragedia, quien en diálogo con C5N se mostró desbordada por la angustia: “No sé lo que pasó, siento tanto el dolor de esas familias… He llorado tanto, estoy tan angustiada, no entiendo lo que está pasando, es terrible…”.
La mujer, que permanentemente se expresó con la voz entrecortada por el llanto, también se dirigió a las familias afectadas y recordó otra una tragedia personal: “Siento dolor por todo, me pongo en lugar de esas familias que perdieron a sus hijos. Yo sé lo que es eso porque tengo dos hijas en el cementerio y es realmente muy doloroso. Lamento mucho lo que ha pasado”.
En el mismo sentido, Cordero manifestó: “A mí me duele la pérdida de esas familias, la situación que estamos pasando… Seguramente van a decir que yo tengo a mi hijo vivo y eso es cierto, pero no sé qué va a pasar con él; su vida está destrozada y la mía también”.
Además, la mujer contó que habló con el chico que se encuentra detenido por ser responsable de la tragedia. “Hablé con mi hijo ayer, pero tampoco entiende nada; dice que él no puede haber hecho eso… Él está shockeado, fue a prestar declaración (se negó a dar su testimonio), pero no sé más nada”.
Sobre los detalles del episodio, Cordero dijo:“Sólo sé lo que me contó la Policía. A mi hijo no le pregunté sobre eso porque yo lloré mucho; más que consolarlo yo a él, él me estuvo consolando a mí”.
La madre de Cánepa también juró que todos los que conocen a Mauricio no pueden creer lo que sucedió, porque “saben que es un chico educado, su meta era estudiar, trabajar y ser alguien. Esa noche no iba a salir, pero unas amigas lo invitaron y salió”.
Finalmente, Cordero fue consultada sobre el futuro de su hijo y consideró: “Tal vez sea mejor que siga detenido, no sé… no puedo elaborar nada. No puedo decir si merece su libertad o no. Lo que sé es que era una tragedia anunciada. Yo soy remisera y todos saben que en la zona del boliche los chicos no dejan pasar los coches, los obligan a parar porque quieren que los lleven, o caminan borrachos y descalzos”.
Fuente: Infobae.com











